¿Qué beneficios trae “bitcoinizar” a El Salvador?


José David Ulloa Soto

Socio-Fundador y Director CIE

En los últimos días El Salvador ha adoptado el bitcoin como una “legal tender” (moneda de curso legal). Es de los primeros países del mundo que da el paso para fomentar el uso de las criptomonedas. Tal vez algunas economías latinoamericanas podrían extraer algunas lecciones y aprendizaje de este caso en particular, si siguen la noticia de cerca en los próximos meses.

Las remesas de salvadoreños representan prácticamente una quinta parte de la economía de su país. Ahora mediante billeteras digitales como Strike, los salvadoreños migrantes, podrían disminuir el uso de plataformas tradicionales como Western Union y Moneygram; y hasta economizarse diferentes tipos de cargos financieros tradicionales, en el proceso de enviar dinero periódicamente a sus familias en su país de origen.

Sabemos que la alta volatilidad de Bitcoin podría ser un punto en contra a la hora de utilizar este activo financiero. Con un simple tuit de algún magnate de los negocios, o con algún comentario de algún influencer digital, se puede aumentar o disminuir el valor de la criptomoneda en miles de dólares en cuestión de horas.

Datos curiosos sobre la volatilidad del mercado de criptomonedas: Para el 14 de abril de 2021 el precio de 1 Bitcoin con respecto al dólar era de $64600, al día de la publicación de esta nota (mediados de junio), 1 Bitcoin vale $40000. En los últimos meses, Bitcoin ha corregido fuertemente y esto ha generado mucho pánico en el mercado. Bitcoin llegó a caer un 53% desde sus máximos históricos en cuestión de días (Algunos le lanzan la culpa a Elon Musk, otros a que es una burbuja a punto de explotar y otros lo ven como una corrección sana dentro del mercado financiero).

Es importante resaltar que más de la mitad de los habitantes de El Salvador no están bancarizados y ahora mediante un par de Apps, la población fácilmente podrá realizar transferencias de criptomonedas sin tanto trámite y complicaciones bancarias. Por supuesto, que el reto ahora, es el de educar a la población en el uso de estas nuevas tecnologías (criptomonedas, claves de seguridad, billeteras digitales, etc). Adicional a todo esto, El Salvador también ha dado la noticia de su intención sobre minar bitcoins (Atracción de nuevos inversionistas y generación de empleos). Un gran paso para impulsar una nueva industria (Fintech) relacionada con la tecnología disruptiva de Blockchain. Definitivamente, el presidente Bukele ha abierto las puertas a un mercado que recién empieza a crecer globalmente.

Algunos economistas podrían decir que esto de “bitcoinizar” una economía es malo para la estabilidad del país, debido a temas como: su falta de regulación, manipulación, estafas, consecuencias ambientales, riesgos fiscales, sanciones económicas para el país, desordenes monetarios, por mencionar algunas. Lo que sí está claro, es que este tema es relativamente nuevo, no hay verdaderos expertos sobre este tema al día de hoy y sobran opiniones. No nos queda nada más que esperar y ver como continua esta historia que, de momento, genera altas expectativas. No está de más recalcar que Bitcoin es una gran oportunidad, que contiene riesgos y volatilidad. Un activo financiero adicional que incorpora tecnología y es el abanderado del establecimiento de un nuevo sistema financiero.