top of page

El emprendimiento social: una oportunidad para Costa Rica



En los últimos meses, la reactivación económica ha sido uno de los temas de preocupación en el ámbito nacional. Diferentes naciones han explorado, además de las vías tradicionales, nuevas oportunidades para generar respuestas alternativas. Una forma muy positiva de impactar socialmente y de reactivar la economía es mediante el emprendimiento social.


De acuerdo con Bill Drayton, el fundador de Ashoka, la Asociación de Emprendedores sociales más grande del mundo, los define como aquellos emprendimientos cuyo objetivo principal es generar un cambio social, abordando problemas sociales a través de plataformas empresariales.


Los orígenes de este tipo de emprendimiento se remontan al término economía social, que varios autores definieron como una actividad económica en la que las personas que trabajan en una empresa busquen objetivos sociales, y no solo busquen objetivos económicos y financieros.


Algunas naciones han reconocido en el emprendimiento social, un instrumento valioso para impactar en la disminución de la desigualdad, la protección al medio ambiente, la inclusión digital, y la escolaridad.


La Unión Europea y particularmente España es uno de ellos. Han establecido un marco normativo en el que definen incentivos mediante calificaciones fiscales especiales, tratos diferenciados con la seguridad social, entre otros, así como fondos de financiamiento y estrategias de atracción de inversiones.


En América Latina, Colombia, aprobó recientemente, en el año 2022 una ley de emprendimiento social que en la que se crean mecanismos gubernamentales para su promoción, se definen acciones para el fomento de la cultura de emprendimiento en sectores vulnerables y se establecen normas de coordinación entre el gobierno central y los municipios para una focalización regional de las necesidades.


Costa Rica y su gran oportunidad


Costa Rica es un país con diversas características que lo hacen un terreno fértil para el impulso de iniciativas como las anteriores. Para finales de este año se prevé un desempleo del 11,1%. La informalidad afecta a casi la mitad de la fuerza laboral y hay una desigualdad, con un 0,504 de coeficiente Gini para el año 2022, según datos de la OCDE.


Los impactos positivos que tendría el reconocimiento y la creación de un ecosistema para el emprendimiento social, sería una oportuna medida a las acciones de reactivación económica. En el Centro Latinoamericano de Innovación y Emprendimiento (CELIEM), no solo vemos este tema como una oportunidad, sino que hemos avanzado en la definición de los emprendimientos sociales como un sector estratégico, procurando construir algunos mecanismos de financiamiento y experiencias de acompañamiento para sustentar el relevante impacto que el sector tiene en el desarrollo económico y social del país.


Sin embargo, carecemos de un marco normativo que los impulse de manera integral. Costa Rica tiene tareas específicas en materia de desarrollo y crecimiento. Impulsar una Ley de Emprendimiento Social y articular un ecosistema que le ampare sería una gran oportunidad para generar condiciones que favorezcan el impulso de un desarrollo de triple impacto (económico, social y ambiental), en donde se definan mecanismos de inclusión para beneficiar directamente a los sectores menos favorecidos, que concentra la exclusión y la pobreza: personas migrantes, mujeres jefas de hogar, personas jóvenes desempleadas, adultos mayores, entre otros.


El momento actual es el idóneo para construir en esta dirección, y lograr un impacto a corto, mediano y largo plazo, generando con enfoque estratégico mecanismos que abarquen alianzas público-privadas para su implementación, articulen recursos de cooperación internacional, cree servicios novedosos de financiamiento y de acompañamiento para lograr el crecimiento y desarrollo de los emprendimientos sociales.


Nuestro reto como nación, es lograr ser cada vez más un país equitativo y competitivo, que logre alcanzar los postulados de los Objetivos de Desarrollo Sostenible hacia el 2030. Con el impulso al emprendimiento social, Costa Rica podría ser uno de los pocos países de Latinoamérica que de forma decidida promueve las oportunidades y aprovecha los impactos del emprendimiento social como estrategia clara en su modelo de desarrollo. La oportunidad está esperando a ser aprovechada.

56 visualizaciones2 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
bottom of page